Es así:
👉🏼Hasta hace poco, empezaba mis jornadas laborales con una lista de tareas que pretendía realizar en el día.
Unas horas después, había tachado dos líneas y sumado 8. (O 10, 12 o 25)
Por eso SIEMPRE, INDEFECTIBLEMENTE, terminaba frustrada.😕
Sintiendo que nada de lo que hacía era suficiente.
Y que la lista de pendientes era infinita.
Y pensé (inspirada en un post que no volví a encontrar)
¿QUE PASA SI DIVIDO LA HOJA EN 4? ✍🏼
Ahora mi lista diaria es así:
➔A la izquierda arriba, las tareas 10 X.
Las que REALMENTE van a tener impacto en la empresa.
➔A la izquierda, abajo, las actividades para mí.
Como meditar, hacerme un masaje, ir al club, caminar, encontrarme con una amiga, pintar mandalas. Lo que me gusta y lo que me hace bien. Porque no tiene sentido pasar por este mundo sufriendo.
Aprender a PRIORIZARME es un desafío. Pero cada vez tomo más conciencia de que sólo estando bien yo, puedo dar lo mejor a mi familia, clientes y equipo.
➔A la derecha, arriba, los servicios vendidos / contratados.
Cosas que sí o sí ya tengo comprometidas y necesitan de mi tiempo. Como dar un taller In Company, una sesión de consultoría, una reunión con un cliente de HEP!C, tiempo para revisar un trabajo en el equipo.
➔A la derecha, abajo, las tareas operativas.
Pagar una cuenta, pedir hora en el médico, enviar un mail, pedir un presupuesto, etc. Tareas que debo hacer si no puedo delegar, pero a las que NO puedo dedicar mis horas más productivas.
Si durante el día recuerdo o aparecen otras tareas, las anoto en la parte de ATRÁS del papel, para asignarlas a uno de los días siguientes, pero intento NO sumar en el día más de lo que tenía previsto.
Creo que aún no logré cerrar la jornada con el 100% de los items tachados, (realizados) pero me voy acercando.
Y lo que es más importante, me obligo sí o sí a cumplir con las actividades PARA MÍ.⭐️❤️
Levante la mano quien se siente agobiado 💪🏼
➡️ O mejor aún, cuenten cómo logran superar esa sensación. ¡Los leo!


