Me di cuenta de que soy inteligente, responsable, trabajadora…
y aun así, no estoy donde quiero estar.💭
Me di cuenta de que eso es normal, porque las expectativas, deseos, sueños, objetivos… se van moviendo.
➡️Y es sano que eso suceda.
Pero también me di cuenta de que la solución no es trabajar más, esforzarme más, sacrificarme más.
La solución es soltar más.
⚠️Priorizar mejor.
Y priorizar implica elegir.
👀Implica decidir.
Implica decir: no no no no no no no no no no no no
sí
no no no no no no
sí
no no no no…
Implica no dejarte seducir por lo que dice el gurú del momento.
Por la tendencia del marketing infalible.
Por la promesa del dinero fácil y rápido.🤷♀️
Por mis propios “qué lindo, qué interesante” que, aunque me seducen, me desenfocan.
Por las propuestas que parecen fantásticas… pero no están alineadas con mi visión de vida o de negocio.🙆
Por los pedidos de hijos, amigos, jefes y compañeros que nos hacen sentir egoístas si nos dedicamos a nosotros mismos.
👉Me di cuenta de que los mensajes que recibimos en esta sociedad son nefastos.
Y más nefasto aún es no cuestionarlos.
Me di cuenta de que ni en la escuela, ni en el liceo, ni en la universidad nos enseñaron lo que de verdad se precisa para prosperar y alcanzar bienestar y paz mental.
Me di cuenta de que estar abrumada, estresada, agotada, frustrada —por lo que no hice, por los pendientes, por las listas interminables— no tiene que ser mi realidad.
Ni la tuya.



