Todos damos feedback todo el tiempo, aunque no seamos conscientes de ello. Porque aunque tengas un emprendimiento en el que trabajes sola, seguro tenés proveedores, freelancers, etc.
Y además, eso de dar feedback, aplica también a los hijos, la pareja, los amigos, etc.
Dar feedback es un desafío. A veces evitamos decir lo que realmente pensamos para no incomodar, otras veces somos demasiado directos y generamos rechazo. ¿El resultado? Equipos que no mejoran, malentendidos y decisiones basadas en información incompleta.
📖 En su libro «Franqueza Radical», Kim Scott nos enseña que el feedback realmente efectivo se basa en combinar dos ingredientes clave:
✅ Cuidado personal: demostrar genuinamente que la otra persona nos importa.
✅ Desafío directo: decir las cosas como son, sin rodeos ni edulcorantes.
Cuando estos elementos no están equilibrados, caemos en uno de estos cuatro cuadrantes de comunicación:
1️⃣ 📢 Agresión ofensiva (desafío sin cuidado)
– Feedback brutal, directo y sincero, pero sin empatía.
– Ejemplo: «Tu presentación fue aburrida y confusa«.
– Resultado: la persona se siente atacada y se cierra a mejorar.
2️⃣ 😬 Empatía ruinosa (cuidado sin desafío)
– Queremos ser amables y evitar incomodar… pero el mensaje no es claro ni útil.
– Ejemplo: «Tu presentación estuvo bien, pero tal vez podrías hacerla un poco más dinámica».
– Resultado: la persona no entiende qué mejorar realmente.
3️⃣ 🎭 Insinceridad manipuladora (ni cuidado ni desafío)
– Decimos lo que es más conveniente o políticamente correcto, sin importar si ayuda o no.
– Ejemplo: «Muy buena presentación, me encantó», aunque sabemos que fue un desastre.
– Resultado: la persona sigue haciendo las cosas mal sin darse cuenta.
4️⃣ 💡 Franqueza radical (cuidado + desafío)
– Feedback honesto y claro, pero con empatía.
– Ejemplo: «Noté que varias personas bostezaban durante la presentación. Quizás podrías probar con más ejemplos o pausas para mantener la atención».
– Resultado: la persona recibe información útil sin sentirse atacada.
👉 La «Franqueza Radical» es el camino para mejorar la comunicación en cualquier equipo. Es un equilibrio entre decir la verdad y demostrar que realmente nos importa la otra persona.
La próxima vez que vayas a dar feedback, pensá antes en cómo lo vas a decir, y vas a ver que los resultados van a ser mejores. Es un fino equilibrio entre ser franco, sin miedos, pero tampoco herir.
Me encantaría saber tu opinión. ¡Contame! 😊



